NO TENEMOS GOBIERNO, SINO FAMILIAS EN EL PODER QUE DEBEMOS MANTENER

En México como en muchos países, hay un mal mayor pero increíblemente mayor llamado nepotismo. Según la real academia española, se define como: utilizar un cargo designado para designar familiares o amigos en determinados empleos, ó, concederles otro tipo de favores al margen del principio de mérito o capacidades.
Si nos vamos a la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, el nepotismo simplemente no cabe dentro de la función publica, es una cuestión ilegal, cuestión que en nuestro país las leyes están a modo de los poderes en turno.
A lo largo del país y en cada Estado, el poder se reparte entre unos cuantos, mientras 46 millones de mexicanos viven en pobreza multidimensional. Los que lideran el ejecutivo de cada entidad, estado y por supuesto la federación, logran una acumulación de bienes y riqueza que de otra manera no hubieran podido ver en su vida.
Eso es la función publica en México.
Hay grupos de familias que han sido las más beneficiadas en los últimos años y, si bien, hoy por hoy, vemos un «intento» del legislativo de aprobar contra el nepotismo. Esto es una burla que entraría en vigor hasta el 2030, dándonos a entender que la familia más poderosa en el poder aún tiene y tendrá más poder. Esa familia que lleva por apellidos López Obrador, López Beltrán que tanto pelearon llegar al poder y lo aprovecharon como nadie y como nunca para tener el control de todo absolutamente todo en el país, llámese recursos, bienes, contratos a modo, obras, y obviamente a toda la familia dependiendo del dinero público.
En cualquier otro país pensante con un poder judicial que en verdad haga su trabajo, no veríamos al hijo de un ex presidente hoy tomando las riendas del partido más «poderoso» ni mucho menos siendo la cara del 2027 para seguir controlando un país. Si volvemos a la definición de nepotismo, ahí está el punto del familiar beneficiado al margen de mérito y capacidades, pero que puedo decir… viva México.
En el último sexenio y el presente, hay una familia que puso las raíces y hoy ya tiene hectáreas sembradas en el poder. La familia Taddei, una familia que empezó con la designación en Sonora del súper delegado Jorge Taddei quien fue el coordinador de campaña al Senado en un ya 2018 de el actual Gobernador de Sonora y una Lili Tellez que su historia tomo otro rumbo.
Al súper delegado se le dio el control y poder de Sonora, tanto que en el 2021 llegó a la cámara de Diputados su hija Celeste Taddei, quien paso de noche como la mayoría de legisladores. Eso sí, poniendo en alto el concepto de nepotismo. Hoy en día tenemos en el INE como consejera presidenta a Guadalupe Taddei, hermana del súper delegado de Sonora quien también fungió como presidenta del Instituto Sonorense de Transparencia. Tenemos al hijo Pablo Daniel Arriola, hermano de la ex Diputada Celeste como director de y así mismo, cuatro sobrinos en puestos específicos y hasta al cuñado que fungió como secretario de Gobierno de Sonora. Increíble el ejemplo de Sonora sin mencionar a la familia e hijos directos que se han hecho de contratos y tráfico de influencias del Durazo Chávez hijo, junto con el hoy secretario del bienestar y amigo del hijo Francisco Rojo Vega.
Vámonos ahora a Nuevo León porque no puedo abarcar todo el país en una sola columna. Santa Catarina tiene un gobierno de morena que antes era de Mc y antes era panista. Todo esto en un lapso de 3 años, algo así como las aguas del chavo del 8 pero bueno, así sigue votando la ciudadanía, que se le va a hacer.
Evidentemente, el ejecutivo municipal en poder de Jesús Nava ha sido quien más se ha beneficiado de la ignorancia del electorado porque tiene casi hasta a su mascota en el gobierno.Rompiendo récord en gobiernos municipales con ocho miembros de su familia como enlaces de comunicación en las diferentes direcciones, empezando por sus dos hijos, sobrinos, cuñados. La mayoría con sueldos que van de los 19 mil a los 32 mil, que, obviamente cobran en tiempo y forma.
El nepotismo es uno de los mayores males que existen en el país, que está demás decir, un país donde 30 millones de mexicanos y unos cuantos más votan ciegamente, no tienen cuestionamiento y sinceramente no se cómo le hacen para vivir con las carencias que tienen de patrimonio, vivienda, alimentos, servicios básicos y aún así defender ciegamente a personas que no son artistas y que no ocupan el fanatismo de las masas.
Es muy triste levantarse todos los días y ver en lo que se ha convertido nuestro país, un país donde la inseguridad se normalizó, donde la corrupción está a tope, donde no hay rendición de cuentas, donde no hay árbitros electorales, dónde no hay contrapesos y donde el poder es una ambición por hacer el negocio de su vida para toda su familia y amigos para todos los gobernantes que tenemos.
Sueño con un México que despierte y un día se levanté a exigir lo que le toca, donde las cosas se den por mérito, por capacidades, por conocimiento, estudios y no a modo para unos cuantos, pero sobre todo un México capaz de pensar por sí mismo.
David Toache